El auditor, en la era de la transformación digital, requiere de cambios profundos que lo lleven, con técnicas innovadoras, a prestar coberturas objetivas e independientes, pero generando valor en las organizaciones.
Con recursos, tiempos y alcances limitados, los auditores tenemos desafíos similares. Y más allá del tamaño de nuestros departamentos, nuestros planes deben ser flexibles.
Para ello debemos conocer y desafiar al modelo de gestión de riesgos implementado en la organización, lo que implica asumir un nuevo rol:pasar de una auditoría continua a una inteligente.
Una auditoría a la altura de nuevos desafíos, transformando a nuestro equipo en un “asesor de confianza digital” profesional. Más información







